¿Y tú quieres ser santo?

 

Llega un día muy especial para nosotros. Llega el día de todos los santos. Aquellos que por su estilo de vida disfrutan de la presencia de Dios.


Hay muchas personas que han pasado por el mundo dando amor a los demás, porque encontraban a Dios en el hermano. Ellas quizás no son reconocidas y no estén en los altares, pero están en el corazón de Dios y de tantas personas que convivieron con ellas y disfrutaron de su presencia.


Los santos son los verdaderos amigos de Jesús. Lo descubrieron, confiaron en ÉL y lo siguieron.


Pero sabes que se puede ser santo aquí en la tierra y te preguntaras: ¿Cómo?


Muy fácil , “ama a Dios sobre todas las cosa y al prójimo como a ti mismo”. Esas personas “anónimas” así lo hicieron y supieron como nadie transmitir la luz de Jesús, disfrutaron de una vida plena y no guardaron nada para sí, sino que la compartieron con la gente que les rodeaba para que su existencia fuese más fácil y tuvieran la inmensa suerte de conocer a Jesús y poder ser también su amigo.


Y sabes, los santos son como los superhéroes que pasan por la vida haciendo el bien, ayudando a quienes lo necesitan, acogiendo al desvalido y al indefenso y protegiendo al débil


Cuando te encuentras con un superhéroe los sentimientos que experimentas es de admiración, asombro y de alegría. En ese momento no hay lugar para la tristeza, el miedo y el terror. Por ello y por tanto “héroes anónimos” el dia 1 de noviembre la Iglesia celebra su día. Y todo se llena de luz y color. Es un día de acción de gracias a Dios, de alegría, de vida y de amor con mayúscula, porque no hay mayor amor que entregarse por el hermanos. Ellos, nuestros singulares héroes, consiguieron que las oscuridad se volvieran en claridad, la tinieblas en luz , las sombras en un maravilloso mundo de color.


¿y Tú quieres ser santo? Es fácil. Sé amigo de Jesús, como lo fueron Francisco y María Ana y te convertirás para muchos en un superhéroe.