Los días 1 y 2 de julio celebramos una nueva edición del Encuentro de Equipos Directivos de la Fundación Educativa Franciscanas Ana Mogas, un espacio que, como cada final de curso, nos reúne para compartir formación, fortalecer los lazos entre nuestros centros y renovar el compromiso con la misión educativa que compartimos.
Durante dos jornadas, directores generales, equipos directivos, responsables pedagógicos y coordinadores de pastoral participaron en un programa de formación y reflexión que invitó a mirar el liderazgo educativo desde una perspectiva profundamente humana. Bajo el lema «Tejiendo el cuidado», el encuentro nos recordó que educar es, ante todo, cuidar de las personas, construir comunidad y acompañar el crecimiento de quienes forman parte de nuestros colegios.
«Tejiendo el cuidado»: una misión que se construye entre todos
El lema de este año estuvo representado por un cartel inspirado en un tejido elaborado hilo a hilo. Una imagen que simboliza cómo el cuidado se construye poco a poco, a través de la escucha, la cercanía, el compromiso y las pequeñas decisiones cotidianas.
Los diferentes hilos de colores representan la diversidad de nuestros colegios, equipos y personas, unidos por una misma misión educativa. En el centro, un corazón bordado recuerda que el cuidado, vivido desde el Evangelio y el carisma franciscano, es el eje que sostiene nuestra forma de educar y de acompañar.
Como ocurre con cualquier tejido, construir una comunidad educativa requiere paciencia, dedicación y trabajo compartido. Cada gesto de cuidado fortalece los vínculos y contribuye a hacer de nuestros centros lugares donde cada persona pueda crecer y desarrollarse plenamente.
El cuidado como eje del liderazgo educativo
Las distintas ponencias fueron desarrollando, desde enfoques complementarios, una misma idea: el cuidado es una dimensión esencial del liderazgo educativo.

- La pedagoga Carmen Pellicer abrió el encuentro con la ponencia ¿Es posible la bondad? Educación del carácter, invitándonos a reflexionar sobre la necesidad de formar personas capaces de vivir con sentido, cultivando virtudes, hábitos y valores que ayuden a nuestros alumnos a construir proyectos de vida comprometidos. Recordó que el éxito educativo va mucho más allá de los resultados académicos y pasa también por acompañar el crecimiento personal de cada estudiante.
- A continuación, Marta Montero, con la ponencia El cuidado que transforma. Pilares para construir comunidad, equipo y escuela, puso el foco en la importancia de construir centros donde el cuidado forme parte de la cultura organizativa. Destacó el valor de la escucha, la autenticidad, el reconocimiento mutuo y la confianza como pilares para crear equipos capaces de transformar la realidad educativa desde las relaciones humanas.
- La formación continuó con Antonio Luis Ferreira Siles, quien abordó la Disciplina positiva: educar desde el respeto y la firmeza. Su intervención recordó que educar implica encontrar el equilibrio entre la cercanía y los límites, comprendiendo antes de juzgar y acompañando a niños y jóvenes para que desarrollen autonomía, responsabilidad y resiliencia. Un liderazgo que nace de la empatía y del servicio, siempre buscando el bien de cada persona.
- Por último, el programa concluyó con la ponencia de Rafael Sánchez Gálvez, Todo conflicto cuenta una historia, una invitación a descubrir el valor educativo de los conflictos como oportunidades para comprender mejor a las personas, fortalecer las relaciones y seguir creciendo como comunidad educativa.
Compartiendo experiencias para seguir creciendo
Además de las ponencias, el encuentro contó con espacios de trabajo por áreas en los que los distintos equipos pudieron compartir experiencias, intercambiar buenas prácticas y reflexionar conjuntamente sobre los principales retos que afrontarán nuestros centros el próximo curso.
Estos momentos de diálogo enriquecen el trabajo en red entre los colegios de la Fundación y fortalecen una forma de liderar basada en la colaboración, el aprendizaje compartido y la búsqueda conjunta de respuestas a los desafíos educativos actuales.
Un momento para celebrar la misión compartida

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la celebración de la Eucaristía celebrada en el Salón de Actos del Colegio Divina Pastora de Madrid, un espacio de oración, acción de gracias y encuentro que permitió poner en manos de Dios el camino recorrido durante el curso y renovar el compromiso con la misión educativa que compartimos.
Desde la espiritualidad franciscana que inspira nuestros centros, la celebración recordó que el cuidado nace también de la fe, de la fraternidad y del deseo de seguir acompañando a cada alumno y a cada familia desde el Evangelio y el legado de María Ana Mogas.
Seguir tejiendo el cuidado
Con este encuentro concluimos un nuevo curso convencidos de que el cuidado sigue siendo la mejor manera de construir comunidad y de ejercer nuestro liderazgo educativo.
Ahora comienza un tiempo de descanso y renovación para volver en septiembre con la ilusión de seguir tejiendo juntos una educación que cuida, acompaña y transforma vidas.
Agradecemos la participación de todos los asistentes y la colaboración de Edelvives y Anaya que han hecho posible una nueva edición de este encuentro, que continúa fortaleciendo el proyecto común de la Fundación Educativa Franciscanas Ana Mogas.


