Este domingo la Iglesia celebra el DOMUND, (Domingo Mundial de las Misiones) una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros.


El lema de este año es “Cambia el mundo”. En nuestro mundo podemos ver fácilmente cambios superficiales, que dejan las cosas como estaban, y otros que son “a peor”, porque derivan de acciones injustas y que atentan contra la dignidad del ser humano. Eso, si no suponemos, desde la indiferencia, que las cosas no pueden ser más que como son.


Frente a esto, los misioneros nos muestran que es posible un cambio “a mejor”, profundo y real. Ellos pueden ser para todos, y en especial para los jóvenes, un referente de compromiso y esperanza; sus vidas constituyen la prueba palpable de que un corazón en el que ha entrado Dios, con toda su novedad y creatividad, puede cambiar el mundo.


En este contexto, os queremos traer el testimonio de nuestra hermana misionera, Sofía Quintáns, en Luanda (Angola). El pasado mes de febrero tuvo la oportunidad de unirse Servicio Jesuita para los Refugiados- JRS, con elque en misión compartida pudo trabajar en dos campos de refugiados cerca de Dundo, al norte del país.


Ella es solo una de tantas personas, consagradas o laicos que deciden dar su vida para proclamar el evangelio. Os dejamos aquí su experiencia y su testimonio de amor y esperanza.

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