La última semana del Adviento durará menos de tres días. Pero SAI ha querido despedirse de todos nosotros invitándonos, como en el Evangelio de este domingo, a que dejemos que Jesús entre en nuestra casa y que por medio de nuestra fe sintamos la alegría de aquel Niño que nace en Belén.

 

Evangelio según San Lucas 1, 39-45


En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
–¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
 

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