Según la RAE, la autoestima es la valoración generalmente positiva de sí mismo. Es una capacidad que nos facilita la adaptación, la felicidad, la autonomía y el aprendizaje. Es a partir de los 5 – 6 años cuando se empieza a formar este auto concepto.


Sin caer en el narcisismo ni en el sentimiento de superioridad, la autoestima nos permite saber cómo somos, conocernos, aceptando nuestras cualidades buenas y las que no lo son tanto y se pueden mejorar. Este autoconocimiento nos permitirá reconocerlas en nosotros mismos y también en los demás, favoreciendo la socialización.

 

La autoestima, según la Asociación Española de Pediatría (AEP), está marcada por un factor genético que se descubre en el temperamento, y por un factor social que es el entorno. La opinión de los padres, maestros, y compañeros influyen en ella, creciendo ésta cuanto más importante es para el niño o niña esa persona.


La autoestima se da cuando somos aceptados por lo que somos y nos aprecian por ello. También cuando nos señalan lo mejorable con cariño y oportunidad de aprendizaje. No es fácil. Por eso siempre hay que corregir desde el amor, la paciencia y el respeto. No hay que machacarlo exigiendo tener el niño “ideal”, que no va a poder ser. Para el desarrollo de una buena autoestima, son importantes los límites y la disciplina y tener mucha sabiduría, amabilidad, firmeza, paciencia y sentido del humor para manejarlos de forma adecuada. Disciplina no es sinónimo de humillación. Ésta junto a la vergüenza, miedo, culpabilidad, resentimiento, ira y perfeccionismo excesivo, son factores deformantes de la educación y no crean el clima adecuado para desarrollar el potencial del niño.


Hay algunos indicios como la hipersensibilidad a la crítica, la obsesión por el perfeccionismo o la continua indecisión, nos pueden decir que algo no va bien, que debemos reforzar su autoestima. ¿Cómo? Dándole responsabilidades, depositando nuestra confianza para que sea él mismo quien tome las decisiones, establecer una disciplina, y enseñarle que los errores son una oportunidad para aprender y así resolver conflictos en un futuro.


La autoestima viene dada por tener interiorizados sentimientos de confianza, de ser querido y de ser competente: la buena autoestima nos ayuda a superar la adversidad y a ser más felices.

 

En el siguiente enlace podéis ver un video de la AEP:

 

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