En breve celebraremos la Semana Santa. Reviviremos los momentos más significativos que tuvo que afrontar Jesús de Nazaret en los últimos días de su vida.


Sentimientos encontrados que nos desconciertan. Es difícil de entender y comprender lo que se vivió en aquel tiempo. Se pasó de la alegría y la ilusión del pueblo de Jerusalén que recibe a Jesús con ramas de olivo y de palmera como un rey salvador y esperado Mesías, a presenciar en poco días la muerte dolorosa e injusta de un hombre que se degastó entre sus coetáneos, haciendo el bien y acogiendo a los más necesitados del pueblo de Israel, principalmente a los olvidados.

 

Centremos la mirada en nuestro Jesús maestro, en sus acciones amorosas y misericordiosa. Él coloca en el centro de la escena innegociablemente a la persona, hasta su último momento de su vida. “ Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

 

Que esta Semana Santa sea para nosotros, miembros de la Comunidades Educativas de los colegios de la Fundación Educativa Franciscanas Ana Mogas, un momento de encuentro, de reflexión y de oración, recordando que Jesús es quien da sentido a la vida, a nuestra Vida. Él se entregó por amor para que siempre permaneciera la Esperanza y no la muerte, la luz y no la tiniebla, el amor y no el odio y la indiferencia.

 

A todos os deseamos una feliz Semana Santa, una oportunidad para descubrir en nuestro entorno al Mesías sufriente y transmitir con gozo y alegría que esperamos a Cristo Resucitado.

Destacado: