Asombrados y molestos contemplamos a Jesús sufriente y yacente en la Cruz .

 

Sentimientos de dolor y desesperacion que nos asaltan, conocedores de que el verdadero rostro ensangrentado de Jesús lo podemos presenciar más allá de nuestra bendita y venerada imagen de nuestro templo . Hay verdaderos rostros humanos que sufren, padecen... y algunos mueren. Solo tenemos que detener nuestra mirada, conocer la dolorosa realidad de la pandemia que agrava y dificulta la existencia digna de innumerables familias, afrontando su vida como un verdadero via crucis.

 

Lo mismo que Jesùs no rehuyó del dolor ni del sufrimiento, asumamos la voluntad del Padre y atendamos a su llamada para dar vida y esperanza.

 

Feliz Viernes Santo

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