Como cada año, 40 días después de la Pascua, celebramos el Día Mundial de la Educación Católica, una iniciativa promovida por distintas organizaciones de enseñanza católica e impulsada por el papa Francisco en el marco del Pacto Educativo Global.
Esta jornada nos invita a detenernos, reflexionar y reafirmar nuestro compromiso con una educación que acompaña, inspira y transforma. Una educación entendida como un verdadero acto de esperanza capaz de construir una sociedad más humana, inclusiva y solidaria.
Juntos somos constelaciones de luz
Este 2026, el lema elegido es “Juntos somos constelaciones de luz”, una imagen que nos recuerda que nadie brilla solo. Igual que las estrellas forman constelaciones cuando se unen, las comunidades educativas se fortalecen cuando caminan juntas, compartiendo talentos, experiencias y valores.
La propuesta de este año pone el foco en una educación que ayuda a cada persona a desarrollar lo mejor de sí misma, crecer en comunidad y mirar el futuro con esperanza.
Educar es iluminar caminos
La educación católica se inspira en una mirada que pone a la persona en el centro, promoviendo su desarrollo integral y su capacidad de convivir, dialogar y construir paz.
En un contexto marcado por la complejidad social y los retos digitales, educar también implica humanizar lo digital, fomentar la vida interior y promover una paz desarmada y desarmante.
Un compromiso compartido
Desde Fundación Ana Mogas nos unimos a esta celebración renovando nuestro compromiso con una educación que acompaña cada proceso vital y que ayuda a construir futuro desde la esperanza.
Porque educar también es iluminar caminos, abrir horizontes y construir comunidad.
✨ Sigamos construyendo juntos constelaciones de luz.
#DíaMundialDeLaEducaciónCatólica #ConstelacionesDeLuz


